El equipo de Burutu, además de disfrutar de día a día en la agencia, tiene múltiples aficiones y talentos ocultos. Hoy os presentamos el trabajo de bricolaje que Pablo y su novia han preparado para hacer un regalo diferente a su sobrina.
Juntando un poco de maña, una ferretería bien nutrida y el conocimento de Karen, han hecho este tablero sensorial.
A medida que los bebés crecen, van descubriendo el mundo y las cosas que les rodean. Buscan nuevas experiencias y se acercan a todo lo que les llame la atención o les resulte interesante. Muchos de nuestros objetos cotidianos pueden ser grandes juguetes educativos para ellos. Eso sí, debémos asegurarnos de que sean seguros ya que estos pequeños exploradores suelen llevarse todo a la boca.
El bebé descubrirá en el tablero sensorial un montón de cosas diferentes y divertidas... Desde levantar una puertita y descubrir diferentes formas geométricas, ruedas para trabajar la psicomotricidad fina de sus diminutos dedos, experimentar con diferentes texturas, botones, etc..
Tras dejar que juegue una temporada con él podemos afirmar que la parte que más les gusta es la calculadora y todas las partes móviles que hacen ruido. Poco a poco irá interactuando con las partes más complejas y es muy gratificante ver como lo hace según va desarrollando sus habilidades.
Os animamos a poneros manos a la obra. Es toda una experiencia ver como los txikis disfrutan y aprenden de algo que hemos creado con nuestras manos.