Se llama Abush y vive en Jinka, Etiopia.
Tuvimos el privilegio de compartir dos meses en ese pais, y en una de las varias semanas que estuvimos en esa ciudad lo conocimos a el. Compartimos mucho tiempo juntos, aprendimos como vive, como junta dinero para comer, y basicamente como sobrevive.
Una historia triste en el fondo, pero real.