“La principal barrera era psicológica. La gente no compraba gafas de sol en internet porque no se las podían probar, no porque fueran caras”, señala Francisco Pérez. "La tienda que vamos a abrir a finales de julio en Madrid es una oportunidad. Estamos muy ilusionados con ofrecer una experiencia de compra tradicional", destaca David Moreno.