La enigmática canción de Sigur Rós que expresa los momentos de un ser en el vientre (donde le gusta estar, donde es puro) y sale al mundo de los sonámbulos, del mundo. La melodía genera un ambiente cálido y sombrío pero no por eso deja de ser cautivante y bello, maravilloso. La traducción de Svefn-g-englar a "sonámbulos" es imprecisa pues "englar" significa "ángel".
Esta obra maestra la encuentras en el álbum Ágætis byrjun (1999).